Por Catalina Coda.
Hoy en día el consumo de alcohol está integrado totalmente
dentro de nuestras pautas culturales y su consumo, visto como normal, permite o
“perdona” varias veces el exceso. Nuestra cultura, cultura “etílica”, asume el
rol de que el alcohol es algo que se debe aprender a beber, y muchas veces el
consumo comienza dentro de la propia familia, naturalizando aún más su papel en
la sociedad.